
Un postre clásico para nuestros chocolateros que nunca falla y que tiene que formar parte de nuestra carta
Te queremos pedir disculpas.
Cuando decidimos abrir un obrador de postres, nuestra idea principal era la de llegar a todo el mundo. Hablábamos con amigos y familiares alérgicos o intolerantes y nos decían que nos acordásemos de ellos, y para nosotros eso era una tarea pendiente.
Al principio nos parecio sencillo. Simplemente limpiar muy bien todo, tener cuidad y no mezclar los ingredientes (eso pensábamos desde la ignoracia). Pero la realidad es otra. Cuando empiezas a estudiar y hacer cursos, te das cuenta que es un tema muy delicado.
Nuestro obrador es lo que es y no tenemos una infraestructura que nos permita hacer las cosas con la seguridad que os merecéis.
Gracias por entendernos.